ESQUINERAS PARA DAR UN ACABADO PERFECTO AL ALICATADO
 

Cuando se lleva acabo el trabajo de alicatado, cabe la posibilidad de que queden lo que se llama "esquinas vivas" en el azulejo. Estas esquinas son aquéllas que se originan como consecuencia de cortar la baldosa, al quedar esta parte irregular a la vista. Dichos cantos son susceptibles de provocar enganchones o roces a las personas.

Para evitar problemas y a la vez generar una mejor estética visual en el acabado del alicatado, lo que se recomienda es proteger estos bordes irregulares con las tradicionales esquineras, que puede encontrar en las tiendas de bricolaje.

 

Estas esquineras pueden ser de diferentes materiales (plástico, aluminio o madera, entre otros) y se comercializan en diferentes colores para adaptarse a la decoración de la estancia.

Cuando tenga elegidas las esquineras adecuadas, instalarlas será muy sencillo, especialmente si las coloca al mismo tiempo que realiza el alicatado. Antes de cortar y colocar los azulejos que han de llegar hasta el borde de la pared, debe insertar dicha esquinera aprovechando el adhesivo que haya aplicado en la pared y luego poner las baldosas con el tamaño correspondiente.

En el caso de que pretenda proteger unas "esquinas vivas" cuya presencia ha advertido posteriormente a la realización del alicatado, la mejor opción es recurrir a los cantos de madera. Será suficiente con cortar la pieza a la largura necesaria para proteger todo el borde irregular, encolar bien la superficie y colocar la esquinera encima de los azulejos.

Si se da la situación de que tiene que actuar sobre una superficie alicatada en posición horizontal, debe colocar primero una cantonera de madera que sobresalga lo suficiente para que entren tanto el grosor del azulejo como el propio adhesivo. Cuando esté bien fijada, instale de manera habitual los azulejos.

Observará cómo estéticamente mejora el resultado y cómo anula la posibilidad de enganchones y roces.